Un hijo ilustre de Cajabamba en la mirada de Mario Vargas Llosa
En su última novela escrita por
nuestro nobel Mario Vargas Llosa, "Le dedico mi silencio", cuando
Toño Azpilcueta se encuentra trabajando en su investigación sobre Lalo Molfino,
eximio guitarrista criollo, surge la duda acerca del apoyo que este habría
recibido de parte de Morales. A partir de las descripciones obtenidas en sus
pesquisas, Azpilcueta cree identificar a dicho personaje con Luis Abanto
Morales, el cantor del pueblo. Es en este contexto que Vargas Llosa (2023)
le dedica unas escuetas líneas, llamándolo “hijo ilustre de Cajabamba” (p.
133), reconocimiento que trasciende el dato biográfico, pues, aunque el
intérprete de "Cholo soy" nació en la ciudad de Trujillo, siempre se
consideró cajabambino de corazón, por identidad y pertenencia cultural; y es
este vínculo afectivo con Cajabamba el que explica por qué Vargas Llosa lo
reconoce como cajabambino.
F. Urbina.


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