Entradas

Las Pallas de Cajabamba - Raúl Urbina Paz

Imagen
Danza típica muy antigua que se presenta en las fiestas de los diferentes caseríos que rodean la ciudad de Cajabamba y también en la fiesta patronal de octubre. Co mpuesta por niñas y adolescentes que visten una indumentaria completamente blanca y conformada por: una blusa adornada con pequeños espejos y blondas; una falda plisada; una corona de flores artificiales colocada sobre la cabeza y portando en cada mano un pañuelo blanco; medias blancas y zapatos negros o bien un par de ojotas o llanques. Acompaña a la danza un conjunto musical compuesto de: bombo, redoblante, violín, flautas y traveseras confeccionadas de carrizo,  interpretan una tonada característica, mientras las Pallas cantan loas y bailan coplas creadas por los propios campesinos, agitando alternadamente los pañuelos que portan en las manos. Estos cantos y bailes los ejecutan mientras se desplazan por las calles del pueblo y, especialmente, frente a la iglesia o capilla, como signo de veneración a la patrona o patró...

La creación política del departamento de Cajamarca y la provincia de Cajabamba

Imagen
    La creación política del departamento de Cajamarca y de la provincia de Cajabamba constituye uno de los procesos regionales más significativos del siglo XIX, ya que no fue únicamente el resultado de una decisión del poder central, sino también de la iniciativa organizada de sus propias poblaciones. Según señala Raúl Urbina Paz, Cajamarca se autoproclamó capital del nuevo departamento el 3 de enero de 1854 y Cajabamba se declaró provincia el 10 de enero del mismo año, disposiciones que fueron reconocidas oficialmente mediante el Decreto Supremo del 11 de febrero de 1855 firmado por el mariscal Ramón Castilla (Urbina Paz, 2008). Este proceso fue el resultado de una sostenida campaña de concientización política impulsada por líderes liberales locales, difundida a través del periódico La Aurora y fortalecida por la actividad intelectual desarrollada en el Colegio de Artes y Ciencias de Cajamarca, dirigido por el bachiller José Toribio Casanova. Debido a su participación en e...

PARA DIABLOS LOS DE MI TIERRA, PARA DIABLOS LOS CAJABAMBINOS. - RAÚL URBINA PAZ

Imagen
  Este fue un dicho popular que cuando niño oía pronunciar a las personas más viejas de mi tierra; pero entiéndase bien, no para referirse a que nuestros paisanos fuesen los más astutos, inquietos o cundas, sino para resaltar la prestancia, dinamismo, colorido, alegría y belleza de la hermosa Danza de Diablos de Cajabamba, expresión folklórica que se ha vuelto tradicional en esta tierra norandina. Año tras año siguiendo la tradición esta danza hace delirar de emoción a propios y extraños que van a gozar de la Feria Provincial de octubre, que se celebra durante ocho días a partir del primer viernes hasta el segundo domingo del mismo mes, en honor a la Virgen del Rosario Patrona de la ciudad. El abigarrado gentío los sigue de calle en calle para admirar el furor, destreza y hermosura de su baile al son de fogosas marineras y huaynos interpretados por las excelentes bandas de músicos que amenizan la fiesta. Durante una semana completa estos danzantes bailan sin descansar 21 bailes d...

En memoria de un trabajo hecho por amor a Cajabamba.

Imagen
Raúl Hernán Urbina Paz no fue un hombre de discursos ruidosos ni de búsqueda de reconocimientos. Fue un hombre sencillo en su grandeza, de esos que trabajan por su pueblo sin afán de protagonismos, movido únicamente por el deseo de ver crecer y ser valorada a su gente, su cultura y sus tradiciones. Entre esos arduos esfuerzos estuvo su profundo compromiso con la Danza de los Diablos de Cajabamba , una expresión cultural que vive en nuestras calles, en nuestras fiestas, en nuestra historia y en la identidad de nuestro pueblo. Movido por razones estrictamente culturales y de identidad cajabambina , y con dedicación y constancia, investigó, recopiló testimonios, revisó fuentes históricas y lideró un enorme trabajo de investigación y gestión , que permitió elaborar el sustento técnico gracias al cual esta danza fue reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación , distinción otorgada por el Ministerio de Cultura del Perú . Mi padre estuvo presente en ese proceso sin buscar figurar, si...

Un hijo ilustre de Cajabamba en la mirada de Mario Vargas Llosa

Imagen
  En su última novela escrita por nuestro nobel Mario Vargas Llosa, " Le dedico mi silencio" , cuando Toño Azpilcueta se encuentra trabajando en su investigación sobre Lalo Molfino, eximio guitarrista criollo, surge la duda acerca del apoyo que este habría recibido de parte de Morales. A partir de las descripciones obtenidas en sus pesquisas, Azpilcueta cree identificar a dicho personaje con Luis Abanto Morales, el cantor del pueblo. Es en este contexto que Vargas Llosa (2023) le dedica unas escuetas líneas, llamándolo “hijo ilustre de Cajabamba” (p. 133), reconocimiento que trasciende el dato biográfico, pues, aunque el intérprete de " Cholo soy" nació en la ciudad de Trujillo, siempre se consideró cajabambino de corazón, por identidad y pertenencia cultural; y es este vínculo afectivo con Cajabamba el que explica por qué Vargas Llosa lo reconoce como cajabambino. F. Urbina.

El Gimnasio Parroquial de Cajabamba: legado del padre Eusebio Arróniz Gómez

Imagen
  En el año 1938, Cajabamba fue testigo de un hecho trascendental: la construcción e inauguración del gimnasio parroquial , levantado en el campo de la parroquia donde hoy funciona el Colegio José Marello. Esta obra fue impulsada por el reverendo padre Eusebio Arróniz Gómez , cuya dedicación y espíritu de servicio marcaron una época en la vida religiosa y educativa del pueblo. Nacido en Zúñiga, Navarra (España), el 16 de diciembre de 1885 , el padre Arróniz fue ordenado sacerdote claretiano el 14 de septiembre de 1910 . Inició su labor pastoral en Bolivia, luego en el Seminario de Lima, y más tarde en Trujillo, donde durante trece años dejó profunda huella como rector y capellán de la Cárcel Central. En esa ciudad fundó además la segunda Brigada Scout del Perú, el 10 de agosto de 1916 , en el Colegio Seminario de San Carlos y San Marcelo. En 1927 , fue destinado a Cajabamba , donde asumió la parroquia de San Nicolás de Tolentino , permaneciendo hasta 1944. Su paso dejó una herenc...

La Sala Natividad.

Imagen
Foto: Archivo Raúl Urbina. Pintura: El rapto de las hijas de Leucipo-Rubens,(Copia de gran recordación que se exhibió en la entrada de la sala). El estilo Art Déco, surgido a comienzos del siglo XX, marcó un hito en la historia de la arquitectura. Caracterizado por sus formas geométricas, su sofisticación ornamental y su apuesta por la modernidad, se convirtió en un símbolo del progreso y el optimismo de su tiempo. En el Perú, el Art Déco dejó un importante legado en obras públicas y privadas, desde teatros y cinematógrafos hasta edificios residenciales y religiosos, que hoy en día siguen siendo referentes de una época que aspiraba a fusionar funcionalidad y belleza. La ciudad de Cajabamba, no fue ajena a esta corriente arquitectónica. Gracias a la visión filantrópica del comandante Leoncio Martínez Vereau en 1944, el apacible panorama urbano se transformó con la construcción de la “Sala Natividad”, un espacio que llevaría el nombre en memoria de su madre, Natividad Vereau. En un terr...

Refacción de la Iglesia Matriz San Nicolás de Tolentino de Cajabamba -1929

Imagen
    Iglesia Matriz Octubre -1951. Colección Raúl Urbina Paz. Siendo Párroco de Cajabamba el Rvdo. Padre claretiano Eusebio Arróniz Gómez de muy grata recordación para la provincia se cambió el piso de ladrillo por cemento; la cubierta del techo de tejas por calaminas, incluyendo las torres que remataban en pirámides cuadrangulares de calamina llevando en la cima unas veletas móviles que giraban marcando la dirección del viento. También se construyeron nuevos altares de madera que hasta la fecha permanecen, obras que ejecutaron los mejores ebanistas de esos años, como fueron los excelentes maestros: Cristian Iparraguirre Valera, José E. Espinoza Rubio, Eleuterio Loayza, Santiago Julca y José Gregorio Santos Ochoa. (Cajabamba Eterna Tierra - Raúl Urbina, 2008 p.91)